“En 2045, el hombre será inmortal”. Semejante afirmación ha sido enunciada por José Luis Cordeiro, un profesor de la Singularity University de la NASA, quién realizó hace poco un estudio financiado por el propio Google. Según sus conclusiones proclamadas hace solo unos días en el último encuentro sobre Inteligencia Artificial, llegará un día en que la vejez no será más que una enfermedad. Y una enfermedad curable. ¿Podemos llegar a creerlo?

El día en que la humanidad deje de envejecer

Según Cordeiro y su equipo, la humanidad dispondrá ya en el 2029 de sofisticados aparatos del tamaño de un ordenador capaces de sobrepasar el nivel de inteligencia del ser humano. Todas estas afirmaciones están basadas en una corriente de mucho peso en nuestra actualidad denominada “La singularidad Tecnológica”. Según este paradigma, la tecnología avanzará de tal modo que llegaremos a un momento donde primará, en esencia, la Inteligencia Artificial, un momento que dará lugar a la Edad Posthumana. Difícil de creer sin duda, viendo nuestra actual sociedad tan estratificada y llena de diferencias sociales, donde existen grupos humanos para los cuales ni existe la sanidad ni aún menos la posibilidad de disponer de un ordenador conectado a Internet.

Cordeiro viene a confirmar la idea de varios científicos que nos hablan de un momento en el futuro en el que, sencillamente las máquinas lleguen a tomar conciencia. Lejos de tener riesgo alguno, tal y como nos indicaría por ejemplo Isaac Asimov, nos serían de gran ayuda.  Pero ¿de qué modo? Según este visionario, entre el 2020 y el 2045 nuestros ordenadores dispondrán de más transmisores que nuestro propio cerebro. Ello les permitirá por ejemplo acceder a la secuenciación de nuestro genoma y conocer así qué relación guardan enfermedades como el cáncer o el Alzheimer en nuestros genes para poder prevenirlas y vencerlas. Podremos, por así decirlo, borrar cualquier trastorno, cualquier enfermedad… hasta el envejecimiento.

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Para todos aquellos que dudan de tales enunciados, estos científicos nos hacen un pequeño repaso de los logros alcanzados hasta ahora: hace 30 años no había ordenadores personales, los móviles, por ejemplo, han empezado a surgir hace solo 20 años. ¿Y qué hay de Google?  Hace 10 años Google era una pequeña start-up y hoy es una de las compañías más ricas del mundo, que ha iniciado estudios tan importantes como el que te estamos explicando ahora. ¿Qué es lo que ocurrirá pues dentro de 30 años? Cosas increíbles, sin duda. Cosas que hoy por hoy solo son tejido etéreo de sueños, pero ¿podemos atrevernos quizá a soñar en la juventud eterna? ¿En la inmortalidad?…

Cordeiro nos habla de los avances alcanzados por la fundación “Methuselah Foundation”. En ella se ha conseguido que los ratones lleguen a vivir unos 5 años más. A que sus células no envejezcan, a que no aparezca el cáncer por ejemplo. Lo que persigue esta fundación es hacer realidad aquello de “la vida nació para vivir y no para morir”.

Se trataría pues de combinar la biología con la Inteligencia Artificial, de trazar una especie de mapa de toda nuestra actividad cerebral como última frontera de la ciencia. Ahondar en nuestros genomas para modificarlos, para bloquear aquello para lo que genéticamente estamos programados. Como es por ejemplo el envejecimiento. Una cuestión compleja a medio camino entre la filosofía y la ciencia, que cuenta aún con muchos detractores. ¿Tenemos derecho quizá a apagar nuestro reloj biológico y a escapar de la muerte?

Imagen: torbakhopper, minds moving