Todos los padres queremos que nuestros hijos se conviertan en adultos aún mejores que nosotros mismos. Aquí hay 6 consejos de los científicos de Harvard que nos ayudarán a criar a un niño bondadoso, responsable y compasivo.

1. Enséñale al niño a controlar sus emociones

La ira, la tristeza y la frustración pueden sacar de sí no sólo al niño. Pero puedes darle a tu hijo algunas lecciones sobre cómo lidiar con estas emociones y no dejarse llevar por los nervios. Cuando el niño esté tranquilo, enséñale esta técnica sencilla: inspirar profundamente por la nariz, exhalar por la boca y contar hasta 5. Si ves que tu hijo está agitado, recuérdarle estos tres pasos y hazlos junto a él.

2. Háblale de la responsabilidad de sus actos

Mamá y papá son los principales modelos a los que el niño tiende a imitar y seguir. Háblale cosas sobre la moralidad, la ayuda mutua, sobre cuidar el mundo exterior y cuestiones ambientales, explícale qué significa ser responsable de sus acciones. Y lo más importante, recuerda demostrarle el significado de estas palabras con tu propio ejemplo y anímalo a realizar todas las buenas cosas que desee hacer.

3. Enséñale a empatizar y ayudar a los más débiles

Es muy importante que tu hijo pueda sentir empatía, no sólo por su familia y sus amigos, sino también por todos los demás que necesiten apoyo. Pídele imaginar cómo se sentiría si fuera un recién llegado a su clase. Háblale sobre problemas globales: ¿qué se puede hacer para ayudar a los niños que no tienen comida? ¿Y para aquellos que no tienen un hogar? Promueve que desarrolle su responsabilidad social y permítele que tome medidas que sean apropiadas para su edad.

4. Enséñale al niño a ser agradecido

Deja que tu hijo no se detenga cuando quiere decir una palabra amable y expresar su agradecimiento. Comienza con algo pequeño: por ejemplo, proponle abrazar y agradecerle a su abuela por una deliciosa comida, que no olvide dar las gracias, ayudar con las tareas domésticas para agradecer todo lo que sus padres hacen en el hogar. Por cierto, los estudios muestran que las personas que expresan libremente su agradecimiento son más felices y sanas que las demás .

5. Incúlcale un comportamiento ético y establece tus propios valores familiares

La mayoría de los padres son muy sensibles al éxito de sus hijos en la escuela o en algún deporte. ¿Por qué no prestar atención también a la conducta ética del niño? Define claramente los valores familiares y vigila que, tanto las palabras como las acciones del niño, sean coherentes con ellos. ¿Se comporta con respeto? ¿Cumple las promesas? ¿Cómo trata a sus compañeros y a aquellos a los que injustamente ha ofendido? Y no olvides a quién toma tu hijo, principalmente, como ejemplo a seguir.

6. Pasa más tiempo junto a él

Si toda la comunicación con tu hijo se limita a conversaciones sobre disciplina, entonces no serás el mejor maestro para él. Trata de construir una relación basada en la confianza: a menudo tienes que estar con él, hablar y jugar, pasar tiempo juntos, salir a algún lugar y, por supuesto, no olvidarte de mostrarle lo mucho que lo amas. Si lo haces, tu hijo crecerá siendo una persona amable, sincera, que conoce qué es el amor y el respeto, para luego compartir estos sentimientos con los demás.

Traducción y adaptación Genial.guru

Ilustradora Dinara Galieva para Genial.guru
Fuente del material mcc.gse.harvard.edu