No es una broma, es real. Ya sabíamos que una copa de vino diaria era buena para tu corazón, pero también tendría buenos efectos en nuestro cuerpo.

Investigadores de la Universidad de Iowa fueron los encargados de este estudio. En este, analizaron el genoma de casi 1.000 norteamericanos, entre ellos, 656 “europeo-americanos”, y 180 afroamericanos.

Tomaron esta iniciativa para poder observar los efectos e impacto del tabaco y del alcohol en el cuerpo. Especialmente a nivel genético, y cómo puede afectar nuestra configuración genética. En especial, según estilo de vida, como es el consumo de drogas lícitas en este caso.

Los expertos monitorearon cambios del genoma, y las diferencias entre quienes fumaban, bebían, hacían ambos o ninguno a la vez. De esta manera, las comparaciones podían ser más reveladoras que al hacer sólo un experimento.

Resulta que aquellos que beben moderadamente, uno o dos tragos al día, tenderían a envejecer más lento. Su organismo se mantendría en mejor estado que quienes beben o muy poco, nada, o en exceso. Esto sucedió en especial con el vino, u otros espumantes.

Los fumadores reciben sólo malas noticias, pues el cigarrillo sería una de las principales causas de envejecimiento prematuro. Pues aceleraría los procesos biológicos involucrados en ello. Y en este caso, no hay puntos medios, sólo extremos.

“En contraste, un efecto mezclado se observó en el consumo de alcohol. Su uso moderado fue asociado a un buen envejecimiento“.

– Conclusiones de la investigación.

Como en todo, los excesos no son muy buenos. Claro que si bebes casualmente los fines de semana en cantidades controladas, puede ocurrir lo mismo. El punto es que no hay nada de malo en que te tomes la libertad de disfrutar un dulce trago al almuerzo.

Es bueno saber cómo y con qué dañamos nuestro cuerpo. En especial, porque aquellos efectos que no nos son visibles, son fáciles de ignorar. Que nuestro organismo envejezca más rápido no es ninguna gracia. Debemos cuidarnos, y mejor si para hacerlo podemos compartir un buen vino.

¡Salud!