No creía que podría llegar a enamorarme de nuevo, tenía tanto miedo de creer y de confiar en alguien pero tú lograste que todo ese miedo se fuera.

Te agradezco infinitamente todo lo que haces por mí, esos mensajes en las mañanas para desearme un bonito día.

Me encantan esas sorpresas que me das, esas sonrisas que me regalas y sobre todo esos abrazos que me llenan de tranquilidad.

Lo mejor que me ha pasado ha sido que te enamoraras de mí; tu amor se convirtió en mi fuerza, en mi ilusión y en mis ganas de ser mejor día a día.

Te amo y sé que no soy la mejor demostrándolo pero te aseguro que día a día pido a Dios que te cuide, llene de alegrías y te bendiga.

Contigo no me hace falta nada, te admiro, te respeto y me siento muy afortunada por tenerte en mi vida.