Es una virtud nata en los seres humanos magnificar nuestros problemas, para todos, cada uno de sus problemas son los más grandes del mundo. Con las redes sociales, está de moda compartir o lo que es para mí, exhibir tooodo lo que nos pasa. Si salimos, si comemos, si tenemos una relación o si ya no. Hay una necesidad inmensa de mostrar lo que tenemos o que queremos aparentar. No voy a negarlo, hace unos años escribía por lo menos cinco estados diarios en Facebook, fotos diarias, publicaciones amorosas a gente que ahora ni recuerdo, amores adolescentes, fugaces desde su comienzo hasta la manera cómo se esfumaron y llegaron su final. Es entendible, no somos muy estables.

Pero, si unimos la necesidad de exhibirlo todo y nuestra capacidad de magnificar las situaciones… tenemos a lo que llamaré “La generación del Dolor”; que es básicamente, jóvenes con la necesidad de querer hacer que todo lo que les pasa, tenga un gran significado y les marque con una gran herida herida o sentir un gran dolor, y de la forma más publica posible, como una foto o un estado, hacerle saber al mundo que estamos viviendo un gran sufrimiento.

Somos jóvenes, adolescentes, con ganas de mostrarle al mundo lo feliz o infelices que somos; pero ¿podremos vivir sin eso?

Hace unos dias vi la publicacion de una compañera, hablaba sobre los corazones rotos, las heridas amorosas y todas esas situaciones, de las que a mi parecer no sabemos nada. 

Terminar una relación, querer a alguien que no le gustes, pensar en alguien, enamorarse: ¡ES NORMAL! No es despecho, no estamos heridos, no hemos terminado la guerra jaja, ni siquiera hemos empezado a luchar por nosotros, y ya pretendemos amar y abandonar.

Dijo algún sabio que nunca conocí: “Si tienes que decir algo, y lo publicas en Facebook, tienes la madurez mental de un feto”.

Entendamos que no cualquier amor tiene un desamor, hay amores que solo serán amores, amores de paso, amores fugaces, y amores de amores; los podemos tener, vivir y sentir sin exhibirlos, sin esperar un comentario, o un like.

No desesperes, no estamos en edad de hacer frente a un compromiso, conoce explora, ¡vive!

Pero, una buena noticia. Podemos vivir la tristeza, la nostalgia la alegria y la felicidad SIN esperar un consuelo, un pañuelo o un buen emoticón.

Volemos lejos, sin ataduras y sin apegos (por ahora) pues no hay mejor forma para disfrutar la vida, que estando con nosotros mismos. Arréglate para ti, vive para ti, e intenta compartirlo con alguien que de verdad te importe.