Ser mujer a veces lleva consigo una serie de preocupaciones frente al resto que suelen agobiarnos. Tales como lucir siempre arregladas o no mostrar demasiado. Tenemos que estar alerta todo el tiempo, y los hombres no, lo cual a veces resulta ser un poco agotador. Y, quizá para el resto, son cosas sencillas, pero que jamás tienen que fallar, según nosotras.

1. Tener que hacernos respetar

En una sociedad como la actual las mujeres tenemos que estar siempre pendientes del trato que recibimos y, por lo mismo, tenemos que estar preocupadas de que los demás nos respeten y no nos pasen a llevar, lo que a veces significa un dolor de cabeza.

2. Tener el “cuerpo perfecto”

Todas, sin excepción, hemos pasado por esto. El complejo del cuerpo perfecto suele hacernos sentir inseguras con el cuerpo que tenemos. Nos sentimos más gordas o poco agraciadas, sin ver en realidad la belleza que sí tenemos. Es por eso que a veces abusamos de cosas como dietas, maquillaje y otras.

3. No usar ropa demasiado provocativa

Si usas algo demasiado corto o revelador de seguro los demás te mirarán como la chica que es demasiado provocativa y no se respeta a sí misma. Típico. Vístete como tú quieras y como te sientas cómoda.

4. Ser madres

Ser madre hoy en día es uno de los temas más recurrentes para las mujeres, sobre todo si ya alcanzaron la edad adulta sin tener hijos. Si no tienes hijos antes de los 30, entonces los demás te ven como una mujer amargada que no quiere tener hijos. Y en muchos casos no es esa la razón.

5. Estar depiladas siempre

El vello corporal en mujeres es mal mirado por una cosa de costumbre social. Tenemos que estar depiladas si queremos lucir bien en un vestido o falda. De lo contrario, los demás te ven como si estuvieses desaseada.