Hoy he decidido llamarte extraño, aún después de tanto tiempo juntos porque me has mostrado un lado tuyo que desconocía y que no me hubiese gustado conocer jamás, ese lado frío y tan indiferente que me lastima tanto. Te escribo para preguntarte, ¿qué has hecho con el hombre al que amo tanto? Sí, aquel que prometió que siempre estaría para mí, al que dijo que me amaba…

La verdad me gustaría que regrese, lo echo mucho de menos, este nuevo hombre parece querer herirme con la primera oportunidad que se le presente, él ha olvidado mandarme mensajes de buenos días y de buenas noches, olvida llamarme, a él se le ha olvidado abrazarme y besarme. A él se le ha olvidado amarme…

Yo lo extraño a él, al que me cuidaba y que solía sacarme una sonrisa en cualquier situación, él que curaba mis heridas y secaba mis lágrimas, porque este nuevo hombre, a este extraño no parece importarle mi dolor y mucho menos mis lágrimas.

Yo extraño a aquel que me abrazaba constantemente, al que disfrutaba estar conmigo en cualquier lugar y a cualquier hora, a ese que me apoyaba en todas mis decisiones y me animaba a probar cosas nuevas, extraño al hombre que me daba su chaqueta cuando hacía frío, a ese que llegaba con flores sin ser un día especial, extraño al hombre que me acariciaba la cara con sus manos tan bonitas, extraño al hombre que jugaba con mi cabello a pesar de que odiara que lo tocaran, extraño al que me besaba la frente cada que se despedía…

Extraño al hombre que le gustaba quedarse en casa conmigo jugando juegos de mesa, ver películas o para ir a nuestro bar preferido, no quiero a este nuevo hombre que prefiere salir de fiesta e invitar a otras niñas con él.

Prefiero al que solía llamarme en la madrugada para dedicarme canciones y decir que me extrañaba, al que no podía estar lejos de mí.

Sin embargo este nuevo hombre cada día se aleja más y su presencia llega a doler tanto como su ausencia, él ha olvidado los momentos felices, olvidó nuestros planes, el ya olvidó cómo amarme…

Es por eso que hoy te escribo y te pido que me lo regreses, porque yo quiero amarlo a él y no a ti.