A diario realizamos una serie de cosas en nuestra rutina de belleza con el fin de lograr una buena apariencia. En cuanto a nuestro cabello, nos preocupamos de que siempre luzca ordenado y con vida, pero a veces hacemos cosas que aunque para nosotras no parezcan nocivas, en realidad sí lo son. Como por ejemplo alisarlo y lavarlo constantemente, atarlo con cintas de plástico, teñirlo, entre otras cosas que lo dañan sin que te des cuenta.

1. Atarlo con elásticos

Las cintas de tela son las indicadas para atar tu cabello, pues no lo dañarán al momento de quitarlas. Las cintas de plástico, en cambio, tienden a romperlo y enredarlo, tal como cualquier otra cosa que uses para atarlo y que no sea de tela.

2. Teñirlo constantemente

Si lo tiñes una vez o cada cierto tiempo no pasa nada. Sin embargo, si te obsesionas con teñirlo constantemente y decolorarlo, provocarás que tu cabello se dañe y reseque progresivamente y pierda brillo y fuerza.

3. Te duchas con agua muy caliente

Ducharte con agua muy caliente puede quemar tu cuero cabelludo, dañar las raíces y, además, eliminar los aceites naturales de tu cabello.

4. No cortar las puntas

No le tengas miedo a un cabello más corto, la idea es ir cortando las puntas para retirar el cabello dañado y ayudar a que este crezca sano y más fuerte.

5. Lavarlo demasiado

Es un error lavar nuestro cabello todos los días (o muchas veces en el mismo día), pues así se provoca que pierda hidratación y los aceites naturales que tienen. Procura lavarlo cada un día y sólo una vez.

6. Usar demasiados productos al mismo tiempo

Cremas hidratantes, cremas de peinar, aceites, fijadores, entre otras cosas. Si quieres usar un producto hazlo de a uno, nunca todos el mismo día o la misma semana, pues provocarás que la cantidad de químicos que todos esos productos contienen dañen más tu cabello. Puedes, también optar por mascarillas con productos naturales.

7. Cepillarlo bruscamente

Si lo cepillas bruscamente desde la mitad hacia las puntas, o mojado, es probable que lo dañes y rompas. Lo que debes hacer es peinarlo de forma suave, por cada parte de tu cabello y con calma. Además, también debes limpiar tu cepillo constantemente y quitarle los cabellos que queden en él.

8. Exceso de calor

El aire caliente del secador, la plancha, o el rizador, son productos que añaden demasiado calor a tu cabello y provocan que este se dañe y pierda brillo, vida y fuerza. Intenta reducir el uso de estos productos y prefiere el secado al natural, o usarlos sólo algunas veces a la semana.