Kuli, un gatito de Honolulu, Hawaii, desarrolló una infección en su ojo izquierdo cuando tenía apenas 3 meses de vida. Sus dueñas, Alexandra Gómez y Krista Littleton, hicieron todo lo que estaba en sus manos para ayudarlo. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos, no quedó otra opción que operarlo y extirparle el ojo. Durante el post operatorio, el gatito recibió muchos baños para evitar otras infecciones, y por lo mismo, se empezó a acostumbrar a este medio (el agua) que los felinos en general detestan.

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Para cuando se recuperó por completo, disfrutó en grande su primera aproximación al mar, y por lo mismo, las chicas decidieron montarlo en una tabla de longboard. Todo esto por supuesto, con un chaleco salvavidas.

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“Antes de que nos diéramos cuenta, estábamos buscando olas para surfear. Durante un tiempo monté a Kuli sobre mis tablas largas, pero un día, descubrí que lo que realmente amaba era el enterrar sus garras en el material espumoso. Le compramos una tabla de boogie y ahora es todo un experto”.

– comentó Alexandra Gómez. –

En el video a continuación lo podrás ver en acción:

Otras fotos de Kuli disfrutando del mar y sus olas:

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