Jack Andraka tiene una lucha personal contra el cáncer de páncreas. A los 14 años perdió un amigo cercano debido a esta agresiva y despiadada enfermedad. El páncreas se encuentra en el interior del cuerpo y es difícil de analizar. No hay un síntoma distintivo o un bulto para alertar a la gente sobre el peligro creciente en el cuerpo. Por eso cuando alguien con cáncer de páncreas va al médico, por lo general es debido a que la enfermedad se ha propagado a otros órganos. Es por eso que se estima que 72% de los pacientes con cáncer de páncreas muere dentro de un año de su diagnóstico. Y más de 40.000 personas mueren de la enfermedad cada año sólo en EE.UU.

Entonces Jack volcó su dolor en acción y se dedicó a desarrollar una prueba confiable para identificar el cáncer de páncreas.

Apasionado por la ciencia, Jack leyó vorazmente todo lo que pudo sobre la enfermedad y sus biomarcadores, características acerca de la enfermedad que se miden fácilmente. Y luego hizo algunas pruebas increíbles con materiales no relacionados.

Pero para entender un poco su trabajo es necesario tener en cuenta tres datos científicos.

 

loading...

Upworthy/Youtube

1. Los nanotubos de carbono son extremadamente pequeños y miden alrededor de 1/50000 el diámetro de un cabello humano. Pero puedes usar estos tubos microscópicos para hacer redes pequeñas que conducen electricidad.

2. Los anticuerpos se enlazan con diferentes proteínas en la sangre.

3. La mesotelina es una de las biomarcadores de cáncer de páncreas. Es una proteína que el cuerpo produce cuando el cáncer se encuentra en su fase inicial.

Mientras Jack estaba sentado en clase un día, todo le hizo sentido. Mientras leía a escondidas un artículo acerca de los nanotubos de carbono durante la clase, su profesor de biología estaba hablando sobre anticuerpos. Fue entonces cuando la idea lo golpeó. Jack tuvo la brillante idea de recubrir una red de nanotubos de carbono con mesotelina. Los anticuerpos se unen a él y se hacen más grandes. Cuando las moléculas se agrandan, los nanotubos se expandirían también cambiando las propiedades eléctricas de la red. Ese cambio en la electricidad es rápido, fácil y medible.

loading...

Upworthy/Youtube

Jack tuvo una gran teoría de trabajo pero necesitaba una manera de probar su hipótesis. Fue a casa y escribió su presupuesto, procedimiento, materiales y una línea de tiempo para desarrollar el trabajo. Luego envió esto a 200 laboratorios de investigación del cáncer pidiendo su ayuda. 199 dijeron que no.

loading...

Upworthy/Youtube

Pero uno, el doctor Anirban Maitra, entonces profesor de oncología de la Universidad Johns Hopkins y ahora el principal investigador de cáncer de páncreas de la Universidad del Centro Oncológico MD Anderson de Texas en Houston, dijo que sí.

Fue una e-mail muy inusual. A menudo no recibo mensajes de correo electrónico como ese de becarios posdoctorales y mucho menos estudiantes de primer año de secundaria“.

-Anirban Maitra, a la revista Smithsonian-

El Dr. Maitra permitió que Jack vaya al laboratorio en la Universidad Johns Hopkins para trabajar en su proyecto. Y el sí de Maitra no sólo era un acceso laboratorio; el chico tuvo la asistencia del equipo de investigadores de doctorado de Maitra, justo el tipo de equipo que Jack necesitaba para hacer su trabajo. Iba después de la escuela y los fines de semana para trabajar en su investigación. Después de siete meses de pruebas preliminares y refinamientos, su invento comenzó a funcionar.

loading...

Upworthy/Youtube

Por su investigación  Jack ha recibido reconocimiento internacional y numerosos premios. Recibió el Gordon E. Moore Award en 2012, el primer premio en la Feria de la Ciencia e Ingeniería de Intel International, y otros premios y honores de organizaciones de todo el mundo.

Photograph #hic14 Jack Andraka, Gordon E.Moore Award Recipent 2012, Intel International Science and Engineering Fair pic.twitter.com/SDVzy4zmRa

— eventphotography.com (@OLeary_Richard) August 12, 2014

En particular recibió en 2012 el premio Smithsonian American Ingenuit, fue nombrado Campeón del Cambio por la Casa Blanca, y recibió una beca como Explorador de National Geographic. Y Jack (quien hizo pública su homosexualidad cuando aún estaba en la escuela secundaria) se ganó un lugar en una lista de 40 Under 40, lista de jóvenes prometedores, de la revista gay Advocate.

Aunque la prueba de Jack es prometedora, está lejos de ser la gran panacea. Su obra es muy preliminar y aún no se ha publicado en una revista revisada por pares, el estándar de la industria para medir el mérito y la veracidad de la investigación científica. Además, los científicos que han leído su obra sugieren la necesidad de una mayor investigación sobre la velocidad y el precio de su prueba. Sin embargo, Jack tiene una patente sobre su prueba y ha licenciado a empresas farmacéuticas para que puedan correr los ensayos clínicos, un paso necesario para garantizar la seguridad de los pacientes y diagnósticos precisos .

Mientras tanto, Jack , que acaba de cumplir 19 años y se mantiene ocupado, es un estudiante de primer año en la Universidad de Stanford, da charlas y conferencias por todo el mundo, e incluso co-escribió un libro de memorias llamado Breakthrough acerca de su experiencia.

Big shout out to @HarperChildrens ! So proud #breakthrough is on @alanews Rainbow List https://t.co/9eAS95Xluk pic.twitter.com/sckVnoHzO5

— jack andraka (@jackandraka) January 12, 2016

¡Todo un genio! Personas como él necesita el mundo.