El amor es maravilloso, es algo grande, indescriptible e increíble, y que no ocurre una, sino que pueden ser varias veces en la vida. Hoy conversando con amigas, sobre la vida y claro, el amor, una de ellas dijo algo muy correcto; creo que han sido las mejores palabras que he escuchado en mucho tiempo: “hay muchos amores grandes, pero sólo un amor correcto”. Lo que más me gusta de estas palabras, es que no dicen “amor verdadero”, porque claro que los anteriores (y tal vez futuros) fueron verdaderos, nadie dice que tenemos que tener un sólo “verdadero amor” en nuestras vidas, pero hay uno que es el correcto.

Siempre me dicen que el amor llega cuando no lo esperas, cosa en la que yo no creo de ninguna manera, porque si es así entonces seré soltera de por vida. Con las cosas que escribo y digo, todos saben que soy una romántica sin cura, y ando por la vida creyendo encontrar el amor en cualquier lugar. También dicen que cuando es amor se siente, se reconoce en el instante y no hay vuelta atrás. Creo que siempre que es un amor verdadero y grande se reconoce, pero puede ser difícil, puede ser que sea la persona perfecta para ti, pero que no están en el momento indicado. Puede que los separen cosas más grandes: religión, política, países, océanos. Puede que simplemente, uno ame y el otro no, el otro tal vez quiere jugar o no sabe ni lo que quiere. Y todos esos amores, recíprocos o no, los amores por los que reímos, lloramos, sufrimos, los que nos hacen volar, nos hacen tener mil preguntas en la cabeza y ni una respuesta, todos esos son grandes amores.

Pero como dijo mi amiga, hay un amor correcto, un amor que será igual o más grande que los otros, y con quien las cosas sólo se dan. Puede que ya lo conozcas, puede que aún no. Tal vez es tal y como te lo imaginas, tal vez es totalmente distinto, pero es mucho mejor. Si viene luego de un amor grande pero problemático, lo tomarás con cuidado y con algo de miedo, pero será tan bueno y correcto que romperá las barreras que habías construido en tu corazón. Es un amor que te mereces, un amor bonito, sin dudas ni estrategias, un amor real. No va a ser perfecto, porque eso no existe, pero va a ser tan genial que hasta discutir con esa persona va a ser divertido, porque sabes que vale la pena y no es en vano.

Un amor que te despierte todos los sentidos, que te haga sentir la sangre correr por tus venas, que te haga sonreír todos los días y sentir mariposas en el estómago que jamás habías sentido. Será con quien quieras construir algo, un amor de confianza, con el que sientes ese vacío al tirarte del abismo, pero estás loca por tirarte de todas formas. Un amor que al abrazarlo sea como llegar a casa, y que cada beso sea como volverlo a besar por primera vez. Un amor que mantenga el brillo en tus ojos y te tenga en la nube sin miedo a caer. Un amor que arruine tu lápiz de labios y no tu máscara de pestañas.