¿Qué es lo que mueve el mundo? Mucha gente dirá que el dinero, la pasión o el amor. Pues yo creo que lo mueve el optimismo, esa gente que cree en ellos mismos y en los que les rodean, y de esa forma conseguir cosas simplemente excepcionales. El optimismo puede hacer que gente incapaz de demostrar que tiene talentos inimaginables lo haga.

Y con talentos no hace falta la cura del sida, el talento de sacar una sonrisa a alguien que llora, el talento de dar ese empujón al que quiere correr detrás de su sueño, el talento de ser uno mismo. ¿Es el mundo el que se empeña en hacernos mediocres o somos nosotros los que nos hacemos mediocres?

Me hago esta reflexión: ¿qué ocurriría si todos los días nos dijeran ‘eres maravilloso, eres una persona muy especial, no cambies nunca, eres capaz de hacer todo, lucha por tus sueños, que si te esfuerzas los vas a conseguir o por lo menos estarás orgulloso de haberlo intentado’? ¿No sería maravilloso estar rodeados de gente plena de convicción, felicidad y fuerza?

No dejes que el monstruo de la negatividad te atrape con sus frases, ‘eso es muy arriesgado, eso es muy difícil, eso es imposible, tú no puedes hacer eso, no vales para eso’.

¡PUES NO! Cada vez que tengas un instante de flaqueza o dudes de ti mismo lee estas palabras o léeselas a alguien que necesite tu ayuda:

  • Me encanta tenerte a mi lado
  • Creo que eres muy divertido
  • Creo que eres genial
  • Creo que eres brillante
  • Creo que todos aquí te quieren
  • Gran trabajo

Esto hará que si no es genial acabe siéndolo. Si no es brillante lo acabará siendo, y lo más importante de todo: si no es feliz LO ACABE SIENDO.