La creencia de que sólo hay una manera correcta de vivir, sólo una forma de regular los derechos religiosos, culturales, políticos y sexuales, es la causa fundamental de la mayor amenaza para el ser humano. Los miembros de su misma especie, empeñados en asegurar su salvación, seguridad y cordura. El rechazo a la diversidad es el reflejo de la intolerancia, la persona intolerante a otra persona diferente es violencia, es discriminación.

Todavía escucho las risas de algunos compañeros de clase al ver pasar al pizarrón a una persona con el pelo de diferente color, con ropa diferente o con piel más oscura o más clara que la mayoría. Me gustaría que mis compañeros entendieran que la mayoría no es la totalidad, que existe una minoría diferente la cual se merece el mismo respeto y las mismas obligaciones.

Al final del día todos sentimos, todos vivimos, todos somos libres de ser.

“Expuesto, solo, juzgado, todo al mismo tiempo, sin un respiro de paz ni bien estar. Si hago me critican, me juzgan, me tratan como burla, ¿si no hago nada soy como ellos?

No puedo ser indiferente frente a sus actos o palabras, me llegan aunque no quiera, podría elegir si me afectan, pero son demasiados, creo que yo estoy mal. Ellos son más y están de acuerdo. Nadie me pega, nadie me encara, nadie viene a decirme en la cara las cosas que escriben en sus redes sociales. Creo que unos golpes me dolerían menos.

Pero hay alguien, una persona les dijo a los demás que pararan. Les mostró qué tan innecesaria era su opinión y mucho más, si era burlándose. Mostró además, qué tan flojitos son para escribir frente a una computadora, las más crueles opiniones.

Esa persona me hizo respirar, las críticas pararon y vi que más de uno apoyaba a la persona que intervino”.

Los agresores le tienen miedo a los agredidos sin miedo. La incomodidad, la lástima, la falta de espontaneidad, el miedo, son sensaciones que tienen como origen la ignorancia y el concepto erróneo que una persona puede poseer sobre otras con discapacidades o con gustos y opiniones diferentes a las suyas.

Todos tenemos los mismos derechos y las mismas oportunidades para vivir, ante la ley todos somos iguales, pero la sociedad muchas veces lastima más, siendo intolerantes y discriminando directa o indirectamente al ser indiferentes en una situación clara de discriminación.

Si no intervienes, eres parte. Apoya o hace al agresor darse cuenta de la situación, a veces tratamos de resguardar al discriminado, donde el problema está en el discriminador.

Antes de que una persona a la cual discriminan te de lástima, que te de rechazo el discriminador, interfiere.

Puedo ser mas gorda o mas flaca que tú, puedo tener una opinión diferente a la tuya, me pueden gustar las personas de mi mismo género, las del género contrario o las dos, puedo ser mas alta o mas baja que tú, puedo vestirme diferente a ti, puedo pintarme el pelo del color que me guste, puedo tener tatuajes o no, puedo tener rastas o no.

También puedo ser una persona, así como tú.