Todos queremos lucir espectaculares, independiente de lo que eso signifique. Algunos quieren verse más delgados, otros quieren verse más musculosos, algunos quieren verse más rellenitos pero sólo en ciertas áreas, otros quieren simplemente verse menos delgados. Sea cual sea la meta, la verdad es que siempre queremos presentarle al mundo la mejor versión de nosotros mismos. Sin embargo, nunca debemos olvidar que ya somos increíbles y que, aunque podemos mejorar, eso no significa que no podamos amarnos como somos ahora mismo.

Estos son algunos consejos que te ayudarán a mirar el concepto de la dieta y el ejercicio desde otra perspectiva. Cuéntanos qué te parecen.

1. Come comida de verdad, no procesada, y bebe mucha agua

Más que contar calorías, lo importante es darle a nuestro cuerpo los nutrientes esenciales para que pueda perder peso, regenerarse y tener más energía. Piensa en la calidad de tus alimentos más que en las calorías y prefiere comidas no procesadas: consume granos integrales, frutas y verduras frescas, aceite de oliva, aguacate y mucha agua. Te sentirás más saciado y controlarás tus antojos de mejor manera.

2. Deja de comparar tu cuerpo con el de otros

Tu cuerpo es tuyo e incluso si llegas a tu meta de tener una cierta cintura o de tener una cierta cantidad de musculatura, tu cuerpo nunca se verá como el de otra persona. Es como si quisieras tener las mismas huellas dactilares que alguien más: eres único, así que es imposible. Toma esto en cuenta a la hora de juzgar tu progreso.

3. Encuentra un ejercicio que ames

Si odias ir al gimnasio, no vayas. Es así de simple. Ya pasamos demasiadas horas al día haciendo cosas que no nos gustan. En vez de eso, busca una forma de ejercitar que te agrade. Saca a pasear a tu perro, si es que tienes uno, camina, anda en bicicleta, haz yoga. Lo que sea que hagas, procura que sea algo que disfrutes.

4. No te olvides de descansar

Ejercitar 3 a 5 veces por semana es importante, pero descansar también lo es. Intenta darte 2 días de descanso a la semana y no te preocupes de comer menos en estos días por el ejercicio que no realizarás. Tan sólo relájate y usa el tiempo que normalmente usas para ejercitar en algún pasatiempo.

5. Dile adiós a la idea de que la única forma en la que puedes ser saludable es siendo extremadamente delgado

Ser saludable no tiene nada que ver con tener un tipo de cuerpo en específico. El peso no siempre es un indicador de salud: existe gente que pesa poco y tiene altos niveles de grasa corporal, hay gente que pesa mucho pero tiene mucha más masa muscular.

6. No olvides que el progreso que vale la pena nunca es rápido

Puede que tome meses o incluso años deshacerte de la adicción al azúcar o de los malos hábitos alimenticios. Tranquilo, todo a su debido tiempo. Ir más lento no siempre es malo, de hecho, muchas veces es mejor porque da tiempo para acostumbrarse a los nuevos hábitos.

7. Siempre ten metas nuevas y motivantes

Bajar de peso puede ser motivante, pero una vez que lo logres hacer ejercicio ya no será tan divertido. Ten siempre nuevas metas y desafíos. Proponte ser más fuerte, ser más rápido o simplemente ser más feliz al ejercitar. Verás como tu motivación se mantendrá mucho más constante. 

8. Recuerda que en toda etapa de tu progreso, tu cuerpo YA ES increíble

Ya eres increíble hoy, incluso si mañana serás aun más genial. Aprende a amarte en el presente, porque al final del día, este cuerpo y esta vida es lo único que tenemos.