Esta pareja japonesa no sólo prepara comida digna de publicar en Instagram, también tiene una peculiar audiencia cada vez que los platos son servidos: sus gatos, que no dejan de mirar cada preparación como si se alimentaran con los ojos. La foto de cada receta, con los inspectores felinos de fondo, se ha convertido en un ritual antes de comida.

A veces la miran con sigilo

Incluso con indiferencia

Como si nada estuviera en la mesa

Pero, de repente, algo luce muy sabroso

Tan suave…

O no tanto…

¿A quién engañan?

Todo les parece delicioso

Pero saben guardar la compostura

… algunas veces

O al menos disimular su apetito

¡Pero es tan difícil!

Ojos que no ven…

Podrían estar un poco malacostumbrados, ¿eh?

Sólo un poco… digo

Está bien, creo que no es justo

No debiste ver estas fotos con el estómago vacío

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Es oficial…

Estos gatos han tenido mejores experiencias gastronómicas que tú y yo juntos

No sé si tengo hambre o ganas de acariciar a mi gato.