Algunos papás ponen mucha presión sobre sus hijos. Eso se ve en lugares públicos. La gente los escucha, pero son pocos los que llegan a intervenir si es que consideran que se ha traspasado una línea. La mayoría prefiere quedarse en silencio, no meterse en problemas y seguir el propio camino. A veces es entendible, sin embargo, acercarse de manera conciliadora y decir una o dos frases puede generar grandes cambios. Esto sucedió en un experimento social llevado a cabo por ABC, velo hasta el final y te aseguro que no te arrepentirás:

El tipo vio cómo el padre trataba cruelmente a su hijo. Lo dejaba sin helado, cuando todos los demás tenían

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Ante una serie de dichos hirientes, el hombre de amarillo no pudo callarse y se acercó al padre para confrontarlo

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“¿Sabes qué? Puedes sacarme a la calle y patearme el trasero. Por favor, cómprale un helado. Todos cometemos errores. Es un niño. Y perdona, no te estoy diciendo cómo criar a tu hijo. Sólo te hablo de hombre a hombre… La vida ya es difícil”.

¡Merece un aplauso!

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¿Qué te pareció la reacción del hombre? ¿Serías capaz de reaccionar igual?