Este cachorro y esta pequeña cabra tienen mucho en común: 4 meses de edad, pelaje blanco y ahora comparten hogar. Pero eso no evitó que ambos quedaran bastante desconcertados al conocerse por primera vez. A pesar de la emoción incontenible del perro, la cabrita se las arregló para mantenerse relativamente tranquila, pero la verdad es que no entendía nada. En un principio todo parecía normal, se olieron, se saludaron y el cachorro no se movió. Pero luego se dio cuenta de lo que realmente estaba frente a sus ojos…

Mira aquí lo que pasó cuando se conocieron

Ah, hola… soy un perro ¿y tú?

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Espera, ¿dijiste cabra?

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¿UNA CABRA AQUÍ EN MI CASA?

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¡Qué emocióoooooon!

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La pobre cabrita estaba muy confundida, al igual que el cachorro.