Creo que los mejores años son los de la adolescencia. Si miras a tu pasado, ¿qué entenderías de todo lo que hiciste, dijiste y sentiste? No se trata de observar, sino, de saber que lo que hiciste te pudo haber hecho sentir miserable o de maravilla. Los mejores años son los de la adolescencia, porque aprendes que la vida no es un camino que solamente te lleva al final de una buena historia, ya que siempre tenemos que tumbar paredes, saltar espinas y nadar por inmensos ríos. 

Estar todo el día sentado en una banca escuchando como el profesor explica, formar equipos, crear amigos, pensar en tu futuro, aplicar en universidades, recibir buenas noticias, recibir malas noticias. Llegar a tu casa, hacer tarea, dormir hasta tarde y levantarte temprano. Salir con tus amigos, beber poco, beber mucho, no saber dónde estás, ser el padre de tus amigos… o tal vez no. 

Pensar en el mundo, en el cosmos, en las ideas y en tus pensamientos. Imaginar tu vida de grande, dónde vivirás, en qué trabajarás, qué tan exitoso serás. Querer viajar hasta que no tengas dinero, ¿de dónde lo conseguirás? Mantener siempre una actitud positiva a la vida, inspirarte, crear, planificar, moverte, aprender a conducir, chocar, no hacerlo, ponerte nervioso. 

Mirar a la persona que amas y preguntarte: ¿qué tan difícil puede ser? Sentir que te pierdes por dentro, no quieres perder a esa persona, pensar que tu mundo está perdido sin él/ella, saber que te van a hacer daño, tienes miedo, lo das todo, lo pierdes, esperas, lo tienes, tal vez no

A todos los adolescentes les digo: vive tu vida como si fuera el primer día, no el último. Sé inteligente con lo que tienes y deseas, porque tal vez una cosa pueda ser la que imaginas, pero lo que tienes enfrente es real. Si amas… no ames a muchas; dedica tu amor a una sola persona, porque entre tantas solo hay una que se va a diferenciar todas. Sé diferente y no lo que te impone la sociedad. No pienses que el tiempo es eterno, porque todo cambia y nada permanece (como diría un buen filósofo). Dedícate a ser mejor persona todos los días, porque eres alguien en este mundo y con eso basta. Mira a la luna y pídele un deseo, porque por más que tu crezcas, ella siempre va a estar allá arriba… a pesar de todo. 

No somos eternos, pero hay que saber vivir a nuestro tiempo.