Probablemente eres de esas personas que suele levantarse por las noches para ir al baño. No importa cuántas sean, varían según la época del año en la que estemos o la cantidad de líquido que consumiste durante el día. No puedes dormir bien si no te levantas a hacer pipí, porque no puedes aguantar las ganas. Y luego tienes que volver a la cama. Y te pasa así cada noche.

Quizá hasta a veces te pasa que te despiertas para ir al baño y justo es la hora en la que tu despertador tiene que sonar. Sí, probablemente tu cuerpo ya esté acostumbrado a despertar a esa hora. Sin embargo, las ganas de hacer pipí constantemente cuando estás durmiendo no se deben a una programación cronológica o porque acumulaste demasiado líquido durante el día o antes de dormir. Se debe a algo más llamado “nocturia”.

La “nocturia” es la necesidad constante que tienes de ir al baño en la noche. Es más frecuente en hombres que en mujeres y puede aumentar a medida que envejecemos. Las causas pueden ser muy simples, pues varían del exceso de consumo de líquidos en la noche, consumo de alcohol, cafeína, cistitis, medicina diurética, hasta diabetes mal controlada.

Según la Asociación Nacional de Continencia, esta condición suele darse frecuentemente después de la menopausia o embarazo, en el caso de las mujeres, y por un agrandamiento de la próstata, en el caso de los hombres.

Pero, ¿cuáles son las consecuencias? En primer lugar debes tener ojo con aquellas enfermedades que tengan como síntoma la “nocturia”, como la diabetes, el insomnio, la presión arterial, los desórdenes del sueño, enfermedades vasculares y problemas del corazón.

Así que, si eres de los que va frecuentemente al baño por la noche, intenta beber menos líquidos, levantar tus piernas o tomar siestas durante la tarde. Si continúas yendo al baño a cada rato luego de haber dejado de beber tanto líquido, entonces ve al médico.

¡Ah!, y evita consumir tanta cafeína.