Constantemente invertimos demasiado tiempo en vernos mejor para lograr una buena apariencia. Escogemos diferentes vestuarios que potencien nuestras ventajas ante el resto y, sobre todo, frente a quienes queremos conquistar. En el caso de las mujeres, invertimos en maquillaje, accesorios, tratamientos de belleza, y otros, con el fin de lucir más bellas y más atractivas.

Sin embargo, por mucho que gastemos en obtener una mejor apariencia, si nuestra personalidad no es acorde a lo que queremos mostrar, probablemente no nos veamos tan atractivos después de todo. ¿Por qué? Ponlo de esta manera. La mayoría de nosotros suele tener ese aire de misterio y reserva cuando conocemos a alguien, pues creemos que esa es la técnica infalible para conquistar. Pero no, no es así.

Según un estudio publicado en Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias, las personas tienden a caer rendidas ante quienes son más “fáciles de leer”, encontrándolos mucho más atractivos que quienes tienen demasiado aire de misterio y son difíciles de descifrar.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores le solicitaron a un grupo de personas que observaran las fotos de seis mujeres diferentes. Ante esto, les pidieron que adivinaran qué emociones estaban sintiendo esas mujeres al momento de la fotografía y, al mismo tiempo, les preguntaron qué tan atractiva encontraban a cada mujer.

Los resultados fueron sorprendentes, pues aquellas mujeres que tenían un aire misterioso o no expresaban mucho, no eran tan atractivas para las personas que vieron las fotos. Mientras más expresiva fuera una mujer, y mientras más simple fuera adivinar su emoción, más atractiva era. Sin embargo, tampoco estamos diciendo que no tengas un poco de misterio o que seas una persona difícil de conseguir. Lo importante es que expreses tus emociones y que, si vas a jugar al misterio con alguien, que sea con quien ya crea que eres atractivo. Eso resulta mejor, según un estudio.

Expresarte es importante y, ahora, te convierte en alguien más atractivo. Eso sí, siempre manteniendo los límites y no exagerar las emociones.

El equilibrio es lo mejor.