1. Piensa bien

Porque todo lo que entra por la mente y el cerebro, se traduce en acciones y sentimientos. Cuando piensas bien de algo o de alguien te empiezas a sentir bien al respecto.

No te predispongas. Piensa bien, sin ilusionarte, sin hacerte falsas esperanzas, sólo piensa bien.

2. Siente bien

Cuando piensas bien, logras sentir cosas buenas, no hay ansiedad porque no estás a la espera de nada, sólo esperas que fluya; no hay predisposición, porque no te dejas influenciar; no hay miedo, porque te estás dando la oportunidad de conocer bien, antes de decidir o juzgar. Siente bien y estarás en paz.

3. Haz bien

Porque si piensas bien y sientes bien, actuarás de buena manera; no te dejarás llevar por impulsos, no serán las heridas las que actúen por ti, no harás las cosas bajo la influencia de emociones o pensamientos negativos… Por tanto, lo que hagas, tendrá bondad, eso te da paz.

4. Habla bien

Porque muchas veces somos nosotros los que con nuestros comentarios hacia las personas o situaciones, influenciamos negativamente en los demás y les robamos la paz… Si tenemos sintonizado el pensamiento, el sentimiento y las obras, podremos hablar bien y propiciaremos armonía en los lugares donde hemos de estar.

5. Lee, mira y escucha cosas que te hagan bien 

Somos lo que leemos, lo que escuchamos, lo que cantamos… Somos todo lo que entra por nuestros sentidos, porque nos transmite emociones y nos crea pensamientos…

Es sano escuchar, leer y ver cosas que nos hacen bien; que no nos llenen de negativismo, que no nos conduzcan a satisfacer placeres mundanos y pasajeros, porque son estos los que nos llenan de ansiedad cuando no los tenemos.

Leer, escuchar o ver cosas que hacen bien, nos hacen pensar bien y sentir bien…

6. Busca personas que te hagan bien 

Hay todo tipo de personas en nuestra vida; y cada una de ellas saca lo mejor o lo peor de nosotros. Las personas con las que estamos siempre generan algo, un pensamiento, un sentimiento, una emoción y hasta una acción.

Busca personas que no te roben la paz, sino que te la transmitan o a quien puedas compartírsela sin que te la quiten.

Busca personas que te construyan, que te hagan crecer y que valoren o reciban lo mejor de ti.

Busca ese tipo de personas que tú sabes que te hacen bien.