El tiempo vuela y tu cabeza da vueltas, cada segundo es un segundo perdidocada momento te marea un poco más, es como una montaña rusa, arriba, abajo, a un lado, al otro, una locura persistente destrozándote en las entrañas, y de pronto… STOP. No más. Mi vida no termina en un pozo, mis ganas no caben en un cuerpo y estancarse nunca fue una opción.

¿Qué importa el dinero? ¿qué importa el dónde? ¿qué importa el cuándo? Importa el aquí, el ahora. En el cambio está el crecer, en las decisiones espontáneas, en las que están más que premeditadas, en los impulsos, las corazonadas, en el “aquí mandan mis cojones” o el “con un par”. Nada se ha conseguido sin arriesgar, ni se avanza con barreras.

Crece, corre, vuela, sal del nido, arriesga. Y si has de caer aprende a levantarteporque ahora es el momento y aquí es el lugar.

Yo nunca fui de las que se resignan, y conformarse nunca estuvo en mi diccionario, y nunca lo va a estar.