Se celebraba un partido importante para todos los hinchas del Racing Club de Avellaneda de Argentina. Era el último partido y despedida de Diego Milito, uno de sus mejores futbolistas y máximos ídolos. Pero más que el adiós de este gran delantero, lo que se robó el protagonismo de esa noche fue una conmovedora foto que comenzó a circular en las redes sociales. En ella aparecía Santiago Fretes, de 10 años, y su amigo.

A Santiago le falta una pierna y estaba aquella noche parado sobre su muleta para poder ver lo que sucedía en la cancha. Y en la imagen se ve a su lado un amigo con quién compartió su otra muleta para que también pudiera ser espectador del partido.

Toma te presto una así vemos los dos! Este tipo de cosas sólo pasan en el cilindro! pic.twitter.com/coY0hqYLkF

— Sabri Bonomo (@BonomoSabri) May 22, 2016

Santiago Fretes nació sin una pierna por una malformación genética, sin embargo ese problema de nacimiento no le impide ir a ver a Racing, su amado equipo, ni jugar al fútbol con chicos que cuentan con sus dos extremidades inferiores. También practica taekwondo, escalada e incluso anda en bicicleta. Es un ejemplo de superación para otros niños.

Gol pic.twitter.com/soZ6l6L10E

— Sabri Bonomo (@BonomoSabri) December 17, 2015

Después de que la foto comenzará a dar la vuelta al mundo se conoció más sobre su historia. Se supo que él junto a un grupo de niños suelen quedarse jugando a la pelota en la parte más baja de una de las tribunas laterales del “Cilindro de Avellaneda”, el estadio de Racing. Ahí no se llega a ver mucho del campo de juego porque el paredón mide cerca de 1,70 metros.

#Racing Santy Fretes, uno de los chicos de @RacingIntegrado, es un ejemplo de superación. ¡Idolo! pic.twitter.com/EEwStuOxGz

— Racingmaníacos (@RacingManiacos) December 7, 2015

Santi habitualmente prefiere jugar al fútbol en ese lugar, sin pensar en lo que pasa dentro del campo de juego, pero el día que le tomaron la foto fue distinto. Se retiraba uno de sus ídolos y no se lo quería perder.

“Yo estaba viendo a Milito dar la vuelta a la cancha y mi amigo no llegaba, estaba saltando para asomarse. Entonces le presté una de mis muletas para que subiera. Yo siempre me subo para llegar”

-Santiago en entrevista con un medio local-

Pero no es primera vez que Santi tiene un contacto con sus ídolos. En febrero de 2016, el mismo Milito e Iván Pillud, otro jugador, le enviaron saludos para su cumpleaños:

Son esos pequeños gestos q los hacen grandes! Mil gracias @Comu_Racing @RacingIntegrado @DD1P_Ok @RacingClub pic.twitter.com/hDPICZihMi

— Sabri Bonomo (@BonomoSabri) February 9, 2016

Esto fue parte de un programa que hizo el club albiceleste Racing Integrado donde entre otras cosas el chico forjó una hermosa relación con el plantel.

Esto vale mas qe cualquier cosa gracias genio @ivanpillud_4 no te das una idea de la felicidad qe tiene santy pic.twitter.com/NaWOZ4opaE

— Sabri Bonomo (@BonomoSabri) February 9, 2016

Su madre, Sabrina Bonomo, quién tomó la famosa foto, contó más detalles de la historia:

El va con la pelota a todos lados. Con ese nene son amigos de la cancha. No sabe ni cómo se llama, pero siempre juegan. Los pibes [niños] ni miran el partido, es un mundo aparte lo que hacen ellos. Son como 20 pibitos detrás de esa pared de casi un metro setenta. Santi hace rato que se trepa así cuando se le va la pelota o para mirar. El otro nene estaba a los saltos para llegar, entonces él le dio la muleta. Me emocioné y saqué la foto. Y al mismo tiempo pensé, ‘¡cuidado con las muletas, es el único par que tenemos!'”.

A través del Ministerio de Salud de Argentina la familia Bonomo quería acceder a una prótesis para Santi pero estas promesas quedaron en nada después del cambio de gobierno. Por ahora su única cobertura médica es una pensión de discapacidad. A pesar de esto, la madre contó que ella con un emprendimiento personal y el padre del niño, con su empleo de mecánico, están juntando el dinero para comprarla.

Tranqui pic.twitter.com/CebmPoT0MC

— Sabri Bonomo (@BonomoSabri) July 23, 2015

¡Un grande Santi! No sólo por ser hincha de un gran equipo, también por tener un gran espíritu de superación. ¡Todo un ejemplo!