Todos sabemos qué es un “cerebro congelado”, esa molesta sensación que lleva a tu cabeza a la Antártida después de probar un helado o beber un refresco bien frío. Pues bien, aunque no sea muy buena idea compartir un helado con tu gato, algunas personas les han dejado probar un poco a sus felinos domésticos y ni sus siete vidas los pudieron salvar del frío extremo que sintieron en su cabeza por unos segundos.

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Estúpido y sensual helado.

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Más frío que sus sentimientos por el perro.

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Un poco de sabor a… Polo Sur. ☃️

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La era el hielo.

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La verdadera Guerra Fría.

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La temperatura promedio de Plutón.

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Una increíble sensación glaciar.

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Millones de grados bajo cero.

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Es gracioso pero NO lo hagas con tu gato.