Supongo que esto no es nada común, que la mayoría de las personas pasan por este momento, pero después de tantas veces pensé que nunca volvería a estar en esta posición, es más, me prometí no volver a estarlo y aquí estoy, con un insomnio provocado por los malditos corazones cobardes.

Si algunas personas supieran lo difícil que es abrirse a alguien, dejar que entren en tu vida, que acaparen todo, error mío quizá el dejar que él fuese mi centro cuando yo debería ser mi centro, no soy lo suficiente egoísta para eso, no puedo dejar de dar, de ser la misma tonta de siempre que cree en ilusiones y no en constantes.

Al tonto que se dio la oportunidad de entrar a mi vida y destrozar lo poco de mí que pude construir en todo este tiempo, a ese tonto que amé, y no supo corresponderme igual, bueno… pues te hablo a ti.

Te hablo directamente a ti esta vez, ganaste, lograste engancharme, volverme loca, soportarte, y yo me permití cargar con tus inseguridades, enseñarte a trabajar en equipo para que hoy lo disfrutes con alguien más. Que ciega fui por no darme cuenta que corazones cobardes de esfuerzos no sabe, de valor no tienen ni la la más mínima idea, esta vez la despedida ha sido tan agria, es como ácido que quema entre mis entrañas.

Esta vez te dejo saber el daño que has causado, a ver si por primera vez te tocas el corazón y dejas de ir por ahí arruinando la vida de las personas que se dan el chance de amarte, ingrato, eres el mismo niño de siempre.

Vas de vida en vida dejando tu marca ácida y maldita, crees que todas somos iguales, que todas merecemos lo mismo, no sabes lo que es distinguir y valorar. 

Tan tonta he sido por entregarte tanto tiempo, por perdurar en un sueño inútil donde estuve dormida tanto tiempo, quiero despertar, estoy despertando de las ilusiones tontas que me hacías creer y de esperanzas vacías en alguien tan básico. Yo preparándome para el viaje y tú tan desesperado porque la caída del imperio llegara.

Hoy más que nunca quiero volar, me cortaste las alas, me dejaste con el alma más sucia y sin sentimientos que algún momento pude tener, tuviste el poder en tus manos de matarme lento mientras experimentabas en tu libertad, yo de tonta esperando que algún día las cosas cambiaran y hoy me doy cuenta de que tan errónea era esa idea, todo el tiempo siendo lo mejor para ti mientras tú, poco a poco fuiste mostrando el monstruo descabellado que realmente eres.

Esta vez no tomarás mi mano y me vendrás como siempre con tus trucos macabros, esos ya no funcionan, aún si mi cuerpo no puede aguantar el dolor de la traición me mantendré siempre firme en mi ideal, en no dejarte pasar más, en no dejarte formar parte de mí otra vez.

Me desintoxicare de tus mentiras, de tus inseguridades y tus frustraciones, me liberaré de vivir en un amor fúnebre y despiadado.

Mis alas están tomando fuerzas para volar, aún están algo heridas pero las estoy curando poco a poco, cuando logre poder volar, volaré tan alto que no verás ni mi sombra ni rastros de lo que fui a tu lado, una miserable más que cayó en tu inmunda trampa, en tu sonrisa tonta y en tus labios falsos, en tus palabras tan dulces pero tan dañinas, tu mirada firme y tus pasos torpes, todas aquellas cosas que me enamoraban y hoy solo quiero olvidar.

Hoy sólo quiero reparar mis alas y volver a volar.