Yo sé que muchos te dicen que no llores, que ya has llorado mucho por ese hombre, que vuelvas a ser la misma de antes, que te vuelvas a enamorar y que dejes ir esa relación que no funcionó. Pero, ¿sabes algo? Mi consejo es distinto, tienes que llorar, sí, tienes que llorar hasta que sientas que todo el dolor y todo el coraje se haya acabado, ¡¡él te lastimó!! ¿Cómo no vas a llorar?

Pero no llores por él, llora por ti, porque cada vez que derrames una lágrima sabrás que te falta poco para poder estar bien contigo misma, porque no hay otra persona con la cual tienes que estar bien en estos momentos, sólo contigo. Sal, arréglate, ponte ropa bonita y disfruta una noche con tus amigas o simplemente de una serie con un buen vino, lo mereces, mereces tener una noche para ti, una noche que no te preocupes por nada, sólo de ti.

Tienes que dejar ir todo lo que te recuerda a él, pero no lo deseches con odio y con lágrimas en tus ojos, recuerda que en algún momento eso que viviste con él fue bonito y algo bueno dejó esa relación, mejor piensa que la vida lo cruzó en tu camino para darte cuenta que es lo que realmente buscas en una persona. Hace cuanto tiempo no haces aquello que tanto te gusta sólo por “no tener tiempo” o por el qué dirán… Es hora de hacerlo, para recordar que tan feliz eras haciendo eso que amas y que disfrutas aún hacerlo. Vete al salón, ve de compras, viaja, haz cosas que te hagan sentir bien, que te hagan sentirte plena.

Y ya que estés lista, ya que sientas que lo has dejado ir… ¡Enamórate!

Sí, hazlo de nuevo, porque sé que encontrarás una persona que camine contigo en cada uno de tus viajes y esté ahí para disfrutar una noche de series y un buen vino. Sin embargo, recuerda que esa persona no te complementa… porque tú ya estás completa.