Cuando tan sólo tenía 19 semanas de embarazo, Wendy Cruz-Chan perdió a Killian (su bebé) a causa de una extraña infección en su útero. En medio del duelo, su cuerpo seguía produciendo leche, así que pensó en donarla para rendirle un homenaje a su hijo por medio de una acción que tuviera un impacto en la vida de varios recién nacidos y sus madres.

Wendy trabaja como partera, así que no tardó en encontrar madres y padres en busca de leche para sus hijos.

loading...

Wendy Cruz-Chan / Vía Facebook

De acuerdo con información publicada por Inside Edition, uno de los niños que ha recibido sus donaciones padece de un trastorno en la piel conocido como epidermólisis ampollar. Desde que se ha alimentado con su leche materna, el estado de salud de este pequeño ha mejorado.

Y este es sólo uno de los casos que demuestra cómo Wendy fue capaz de convertir una terrible tragedia en algo positivo:

“Aunque no pudiese alimentar personalmente a mi propio hijo, quería hacer algo en su nombre”.

“Es todo lo que puedo hacer por él”.

Wendy planea dedicarse a difundir información sobre muerte fetal y abortos involuntarios a través de una cuenta de Instagram.

loading...

Wendy Cruz-Chan / Vía Facebook

También quiere recaudar dinero para que el Hospital metodista de Nueva York adquiera una cuna con temperatura especial que le permita a otras madres que han tenido que interrumpir su embarazo de forma involuntaria permanecer más tiempo junto a los cuerpos de sus hijos.

Su caso es similar al de Demi Frandsen otra madre que donó más de 500 litros de leche después de que su hijo muriera.