Vivimos en un mundo tan lleno de ruidos que el silencio se ha vuelto un lujo y esto puede estar afectando nuestra salud: El 2011, la Organización Mundial de la Salud lanzó un reporte donde llamaba a la contaminación acústica una “plaga moderna” y exponía evidencia de que la exposición al ruido ambiental puede provocar efectos adversos para la salud de la población. O en menos palabras: Que el ruido nos está enfermando, y va mucho más allá de un dolor de cabeza.

Lo bueno es que hay una forma de enfrentar todos estos problemas y es tan simple como bajar el volumen.

loading...

1. El silencio reduce los niveles de estrés y tensión

loading...

La famosa Florence Nightingale escribió:

“Los ruidos innecesarios son la más cruel ausencia de preocupación que se puede infligir sobre los que están enfermos y los que están sanos”.

Resulta que se ha comprobado que la contaminación acústica provoca presión alta y ataques cardiacos, además de obviamente afectar la audición. Los sonidos fuertes elevan los niveles de estrés, activando la amígdala y causando la liberación de la hormona cortisol.

El silencio, por el otro lado, reduce los niveles de estrés y tensión más de lo escuchar música relajarte puede hacerlo.

2. El silencio abastece nuestros recursos mentales

loading...

La vida moderna nos bombardea con estímulos y eso fatiga los recursos atenciones de nuestros cerebros, causando dificultades para enfocarse, hacer memoria, resolver problemas y crear estrategias.

¡Pero tiene solución!

El cerebro puede recuperar su capacidad cognitiva cuando está en un ambiente de pocos estímulos, por ejemplo, un cuarto en silencio, una caminata por el bosque o la playa, etc (así que sugiérele a tu jefe que para mejorar tu productividad, debe darte más vacaciones).

3. El silencio nos permite usar el cerebro de manera única

loading...

Algo que los científicos llaman “el modo predeterminado del cerebro” o “cognición auto-generada” se refiere a cuando el cerebro crea material sin estímulos externos. Es decir, cuando soñamos despiertos, meditamos, fantaseamos sobre el futuro o en general damos rienda suelta a nuestras mentes.

Esta es una condición que sólo se puede alcanzar en un ambiente sin muchos estímulos externos. Así que puede que una canción te inspire, pero es el silencio el que inspira a tu cerebro.

Como dijo Herman Melville:

“Toda las cosas profundas y la emoción de las cosas son precedidas atentamente por el silencio”.

4. Estar en silencio puede regenerar neuronas

¿Pueden creer eso? El silencio literalmente puede hacer crecer tu cerebro.

Un estudio realizado con ratones el 2013 comparó los efectos de varios tipos de ruidos versus silencio en sus pequeños cerebros. Aunque los investigadores usaban el silencio como media de control, descubrieron que esas dos horas tendía a desarrollar nuevas células en el hipocampo, la región del cerebro asociada con aprender, memorizar y procesar las emociones.

Aunque aún está en estudio, se sugiere que el silencio puede ser terapéutico para condiciones como la depresión y el alzheimer, que se han relacionado con una disminución de generación neuronal en el hipocampo.

Así que ya sabes: ¡Shhhh!