“¿No crees que ya fue suficiente?” La pregunta que sé no hay un día no te hagas, estas harta, lo sé, te he escuchado gritarlo millones de veces a mitad de la noche, entre lágrimas y un grito ahogado; no tienes idea como me duele verte así, a ti que siempre has sido la fuerte, siempre transmitiendo la idea que tú todo lo puedes sola.

No es posible que un imbécil te haya hecho esto, yo sé todo lo que estás pensando, y sé por todo lo que has pasado. Te he visto llorar mientras lo ves con las otras chicas, también te he visto como caes cada que te habla con esa mirada y esa sonrisa irresistible, como retándote, como tratando de probar que tú sigues ahí, que siempre seguirás ahí para cuando a él le plazca.

Él no te quiere; sé que está de más que te lo diga, sé que tú lo sabes mejor que nadie, pero, aun así, no puedes dejarlo, no puedes salir de ese hoyo en el que te hizo caer. Te he visto pequeña, te veo a diario, veo lo que haces y escucho lo que piensas. Sé cómo te desesperas al no poder seguir con tu vida como él sigue la suya, se lo difícil que es salir con chicos y sentir la necesidad de imaginar que tal vez, en un mundo paralelo él sea el que te diga cosas bonitas, el que te invite a salir, el que quiera luchar por ti.

Pero eso no va a pasar, el ama el poder que tiene sobre ti, el poder de hacerte cambiar con sólo una sonrisa y un abrazo a las escondidas. Es lo que hubo, lo que hay y lo que habrá siempre, es un verdadero patán, no puede cambiar eso.

Ahora yo te haré la pregunta, ¿no crees que ya fue suficiente? Espero que llegue el día que todo esto que estás pasando ahora quede sólo en un recuerdo, que puedas llegar a amar a alguien sin sentirte insegura todo el tiempo y con la necesidad de querer que sea él, espero que te enamores profundamente de alguien que valga totalmente las pena, las alegrías, los enojos y todo. Sé que tú puedes hacerlo, y sé que lo vas a hacer. A tu manera, a tu tiempo, sólo no demores demasiado.