Isolde Mattart y su familia tienen una pequeña granja en Bélgica, donde crían animales con la ayuda de sus San Bernardos, Julie y Basiel. Y no me refiero a que sean sus perros guardianes: Julie y Basiel han tomado un rol crucial en la granja, adoptando a todos los animales pequeños que se les acerquen. 

Oh Julie.

A photo posted by Isolde (@imatsol) on Aug 6, 2016 at 7:00am PDT

Esto se volvió particularmente importante cuando los granjeros adoptaron a Hans, una cabra huérfana. 

Happy International Day of Peace!

A photo posted by Isolde (@imatsol) on Sep 21, 2016 at 6:56am PDT

Hans desarrolló un lazo tan especial con los perros que sorprendió a sus dueños y al mundo entero. 

El Instagram de su dueña tiene 11.600 seguidores.

We went for a nice, long walk this morning.

A photo posted by Isolde (@imatsol) on Nov 1, 2016 at 7:43am PDT

Julie, de 6 años, y Basiel, de 3, tienen una reputación particularmente pacífica con los animales de la granja. Isolde comenta:

“Julie es una perra increíblemente tolerante y tenemos suerte de que su corazón sea tan grande. Basiel es menor y cuando llegó Julie le recibió tan bien que le hizo tolerante también. Creo que imitó su comportamiento hacia sí mismo y hacia los demás”.

Hans, la pequeña cabra, sigue a los perros como si fuese uno de los suyos. Y en cuanto a lo que realmente importa, lo son.

¿Qué te parece esta diversa familia?