Nuestro deber como seres humanos es cuidar, proteger y amar a los animales, pero a pesar de que somos “inteligentes” aún no entendemos de lo que se trata la idea de coexistir y convivir con otras especies. Los maltratamos y los utilizamos para nuestro beneficio a costa de su sufrimiento.

La tigresa Aasha ha sido víctima de nuestra sed por querer sacar provecho de los animales exóticos.

loading...

Rescate

loading...

Rescate

Con tan solo 9 meses de edad, la cachorrita había sido obligada a servir en un circo que lucra con animales. Sufría de maltratos y estaba en muy malas condiciones.

loading...

Rescate

loading...

Rescate

loading...

Rescate

Buenos corazones hay en todo el mundo, y los que estuvieron cerca de Aasha vieron toda la necesidad en la que se encontraba. Entonces la rescataron y le dieron una nueva oportunidad de vida.

loading...

Rescate

loading...

Rescate

loading...

Rescate

La bañaron, la alimentaron y le dieron mucho amor para que fuera feliz. Solamente pesaba 13 kilos y tenía llagas en toda la piel, que le provocaban dolores intensos.

loading...

Rescate

loading...

Rescate

Rescate

Con el tiempo, Aasha pudo olvidarse del sufrimiento que le causaban las heridas expuestas y la piel reseca. sus salvadores de Texas, Estados Unidos, hicieron un gran trabajo.

loading...

Rescate

loading...

Rescate

loading...

Rescate

Su piel sanó, ganó peso y su lindo pelaje creció. Es muy feliz jugando en el agua con su mejor amigo Smuggler, un tigre que también vive en el centro de rescate. Quien sabe, el amor está en todos lados.

loading...

Rescate

Rescate

¡Ahora quiero conocer de la historia de amor entre el tigre y la tigresa!