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Pese a que los microbios son microorganismos sin cerebro y sin un sistema nervioso son capaces de aprender y cambiar su conducta para adaptarse a nuevas circunstancias. Recientes investigaciones han descubierto esta asombrosa cualidad en el organismo unicelular denominado Physarum polycephalum. Continúa leyendo y descubre que se trata.

Los microbios: sin cerebro pero capaces de aprender

Científicos franceses descubrieron cómo un organismo unicelular muy común conocido como Physarum polycephalum o moho mucilaginoso es capaz de aprender y cambiar si las circunstancias lo ameritan. Lo sorprendente de este hallazgo es que estos microorganismos carecen de un sistema nervioso central y de cerebro.

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Este moho mucilaginoso que es capaz de reproducirse en ambientes fríos y húmedos, es también capaz de aprender, capacidad que hasta los momentos solo era atribuida a animales que tengan cerebro y sistema nervioso. Para poder llegar a estas conclusiones, un grupo de científicos del Centre de Recherches sur la Cognition Animale, en Francia, diseñó un curioso experimento.

El experimento consistió en dividir en dos grupos a los microbios. Tomando en consideración que el objetivo final de ambos grupos era el poder conseguir comida, el primer equipo debía atravesar un puente saturado con quinina o cafeína, sustancias que le resultan amargas a estos organismos. El segundo equipo, denominado como grupo de control, también debía cruzar la misma pasarela pero esta vez la misma estaba completamente limpia, es decir, libre de sustancias como la quinina o cafeína.

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Los resultados del estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B. arrojaron que los integrantes del primer equipo se dieron cuenta que si bien las sustancias les resultaban amargas eran completamente inofensivas, por lo que pasaron rápidamente sobre la misma para llegar a la comida. Este proceso es conocido como “habituación”, es decir, que estos microorganismos aprendieron rápidamente para adaptarse a las circunstancias y así poder sobrevivir.

Sin duda alguna, tanto este estudio como otros realizados a microorganismos sin cerebro pueden resultar sumamente interesantes para descubrir las formas de propagación de agentes como los virus y las bacterias. Descubrir cómo estos microbios son capaces de aprender es esencial para, en un futuro, poder hacerle frente a males mayores que afectan a nuestra sociedad. ¿Qué te ha parecido este interesante estudio?

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Imágenes: Umberto Salvagnin, Steve Swayne, Quinn Dombrowski