Las operaciones de cirugía estética no son una moda moderna, tampoco podemos pensar en ellas como “ese capricho” existencial de quien desea ser más alto, de quien no se siente feliz con sus ojos rasgados y desea tenerlos más ovalados.

La cirugía estética cumple también una finalidad reconstructiva, ya sea a raíz de un accidente traumático o para corregir ese posible “defecto” con el que vinimos al mundo, y que una simple operación puede corregir si así lo deseamos. No obstante ¿Te has preguntado alguna vez cuándo se realizaron las primeras operaciones de este tipo?

Hoy en Supercurioso queremos darte tres asombrosos ejemplos de superación y de cómo la medicina, dio buenos resultados en momentos realmente dramáticos. ¿Preparado/a para descubrir tres testimonios?

1. El marinero Walter Yeo

Estamos en plena Primera Guerra Mundial. Nuestro protagonista es Walter Yeo, un marinero británico al que se considera, ser el primer paciente con el que se llevó a cabo una cirugía reconstructiva de rostro. Pero ¿qué le ocurrió a este joven muchacho? Durante un enfrentamiento en 1916 a bordo del HMS Warspite, recibió el impacto de una bomba, perdiendo parte del rostro, incluidos sus párpados.

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No obstante, no fue hasta 1917 cuando Walter fue intervenido por Sir Harold Gillies, el primer médico que utilizó injertos de piel para la reconstrucción del rostro. Y el resultado fue el que puedes ver en las imágenes, se le reconstruyó los ojos y se le aplicó una máscara para dar una imagen más equilibrada de su cara.

2. La asombrosa nariz del señor William M. Spreckley

No, por mucho que te sorprenda te diremos que el joven William M. Spreckley, no nació con esa nariz que ves en las primeras imágenes. Estamos una vez más en plena Primera Guerra Mundial, ahí donde este hombre sirvió eficazmente como teniente en un contingente británico, en el batallón 16a.  Recibió un brutal disparo y ese fue el resultado, la deformación progresiva de su nariz, una inflamación y la posterior deformidad.

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Fue de nuevo el doctor Sir Harold Gillies, quien obró el milagro. Intervino al teniente Spreckley en 1917, y 1920 recibió el alta. En las imágenes puedes ver como nuestro paciente maduró con los años con normalidad, llegando a la ancianidad con un aspecto equilibrado. y con una nariz completamente normal ¡Todo un prodigio!

3. La compleja reconstrucción de Willie Vicarage

El caso de Willie Vicarage es más impactante. En 1916, y durante la batalla de Jutlandia, este muchacho recibió un fuerte impacto en el rostro, y en especial, en su boca: quedó destrozada. Se describe esta reconstrucción como una de las más complejas y delicadas porque aún no contaban con antibióticos, con lo cual, las infecciones eran casi constantes y por supuesto, mortales.

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El tema del injerto de piel era muy complicado dadas las constantes infecciones, de ahí que con este paciente se tuviera que desarrollar un complejo sistema de drenaje para evitar que apareciera dicho problema. Era un sistema a base de tubos que puedes ver en las imágenes, donde se alimentaba y nutría a los tejidos de piel que se injertaban, algo que resultó muy eficaz en el caso de Willi Vicarage.  Su boca y su dentadura, fueron eficazmente reconstruidas. Muchos soldados pudieron volver a llevar una vida normal gracias a estos maravillosos avances en materia de cirugía estética.

Asombroso ¿verdad?

Imagen: goldsardine