Awakenings

En 1990, Robin Williams y Robert de Niro protagonizaron una emotiva película basada en hechos reales, titulada en español Despertares y adaptada de un libro del neurólogo Oliver Sacks, Awakenings, publicado en 1973 y en el que narraba la historia de un grupo de pacientes que salían de un estado casi vegetativo, provocado por una “enfermedad del sueño” –encephalitis lethargica–, gracias a una droga experimental, y vivían con intensidad por un breve tiempo antes de volver definitivamente al letargo.

loading...

La vida plena de Oliver Sacks

Pero ésta no es la historia de estos pacientes, ni del filme, que estuvo nominado al Oscar, sino del médico y escritor Oliver Sacks. Nacido en Londres en 1933, desarrolló toda su vida profesional en los Estados Unidos como médico y docente universitario, aunque es mundialmente conocido sobre todo como escritor, dedicado a relatar y analizar las enfermedades neurológicas desde el punto de vista de los pacientes y lo que pueden enseñarnos acerca del funcionamiento de la mente.

Entre sus obras destacan títulos tan excéntricos como Un antropólogo en Marte, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, La isla de los ciegos al color y Despertares, traducidos a más de 25 idiomas. También es colaborador de las más prestigiosas revistas literarias y científicas estadounidenses.

loading...

Elogios y críticas

Sacks ha sido objeto de todos los reconocimientos científicos y literarios posibles, con excepción del premio Nobel, y se considera que su labor, tanto científica como divulgativa, ha contribuido a una mayor comprensión de enfermedades neurológicas como el síndrome de Tourette, el mal de Parkinson y otras afecciones causadas por lesiones o tumores cerebrales; y a través de ellas, del estudio de estas patologías, ha brindado una mayor comprensión de cómo funciona la mente humana.

loading...

Desde otra perspectiva, Sacks ha sido duramente criticado por médicos que consideran que se ha lucrado y enriquecido explotando a sus pacientes, llegando a ser llamado, parafraseando uno de sus libros: “el hombre que confundió a sus pacientes con una carrera literaria”. Otros consideran que sus observaciones sobre algunas enfermedades son demasiado anecdóticas y no están avaladas por estudios serios y exhaustivos.

La enfermedad como estimulante

Si algo no pueden decir sus detractores es que el mismo Sacks no escapa de estudiar la enfermedad desde el punto de vista del paciente, pues ha utilizado sus afecciones como objeto de estudio, y de escritura.

Ha sufrido de prosopagnosia (cuyo síntoma principal es la incapacidad para reconocer rostros); en 2009 perdió la visión estereoscópica a causa de un tumor que finalmente le hizo perder la visión del ojo derecho, y en los setenta, poco después de publicar Despertares, haciendo alpinismo casi pierde la vida en un accidente que terminó con una fractura de pierna.

Todas estas experiencias se han visto reflejadas en sus libros, naturalmente, así como el resultado más reciente de su lucha contra la enfermedad.

La despedida

En febrero de 2015 Oliver Sacks, con 81 años, publicó un artículo en el New York Times, titulado “De mi propia vida”; en él, con un tono emotivo aunque también sobrio, narra su lucha contra el cáncer durante nueve años y que éste se encuentra ya en fase terminal, quedándole apenas unos meses de vida, que igual agradece, pues tendrá tiempo de arreglar sus asuntos y tal vez ver su autobiografía, que saldrá durante el mes de abril.

Aunque vale la pena leerlo completo, queremos cerrar esta nota con las últimas palabras de su artículo:

“No puedo fingir que no tengo miedo. Pero el sentimiento que predomina en mí es la gratitud. He amado y he sido amado; he recibido mucho y he dado algo a cambio; he leído, y viajado, y pensado, y escrito. He tenido relación con el mundo, la especial relación de los escritores y los lectores. Y, sobre todo, he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura”

Te invitamos a leer sobre 5 figuras históricas cuyos trastornos mentales desconoces.

Imágenes: Claire L. Evans, Austin Kleon, Ross Angus, Nick Kenrick