En Supercurioso te  presentamos en una ocasión 5 canciones que cuentan historias reales, esta vez queremos traerte canciones interpretadas en lengua española

Hay canciones que nos recuerdan historias que suceden a diario, que nos transportan a nuestra niñez o nos traen a la mente algún lugar en el que fuimos felices, o algún amor que ya no es tal; otras que se parecen a alguna noticia que leímos en el diario o vimos en la televisión…

Esta no pretende ser una lista objetiva, puesto que todas las canciones cuentan un poco de sus autores, pero a estas en concreto las caracteriza el hecho de ser muy o medianamente conocidas y contar historias que merecen ser escuchadas.

1)  Jueves – La oreja de Van Gogh

Jueves 11 de marzo, 2004. Siete bombas hacen estallar dos trenes en la estación de Atocha, Madrid. 191 muertos, víctimas de la brutalidad terrorista. Uno de los trenes hace explosión a poco de entrar a la estación.

La canción cuenta la historia de una tímida joven que no sabe cómo declararle su amor al joven que se sienta frente a ella y con el que viaja a diario en el tren. En el instante en el que ella se envalentona y le habla, todo se detiene. Él le confiesa que siempre viaja allí solo para verla. El tren va llegando a la estación. Es un 11 de marzo.

2) Temblando – Hombres G

Estaban los Hombres G de gira por Italia, cuando el vocalista y bajista, David Summer, recibió una llamada telefónica de su novia. El tono suplicante de la voz de Summer era símbolo inequívoco de que la llamada no traía buenas noticias para él. La novia terminaba su relación de una de las peores formas en que se puede dar fin a un romance: por teléfono. Según Summer, quien contó la anécdota muchos años después, ella sólo le habló para decirle que ya se veía con otra persona y que, después de que él, temblando y desesperado, le pidiera las explicaciones, ella respondió: ‘David… ya colgá’.

3) En el muelle de San Blás – Maná

Había una mujer que cada domingo esperaba sentada en un muelle, llevando puesto un vestido de novia, al amante que tiempo atrás había partido para nunca más volver. Desde 1971, Rebeca Méndez, regiomontana de nacimiento, se sentaba en el muelle de San Blas (México) a esperar a su novio que se iba a pescar y que un infortunado día partió para siempre.

Fer, vocalista de la reconocida banda mexicana Maná, conoció a dicha mujer y no lo pensó dos veces para recrear musicalmente la trágica historia de amor. Para hacerlo más curioso aun, la casa a la orilla del mar que aparece desde el principio en el vídeo oficial de la canción perteneció a Rebeca, quien falleció en el 2012.

4) Cada vez que te digo adiós – Enanitos verdes

Siempre se ha creído que esta canción está dirigida a una persona a la que tuvo que dejar Marciano, vocalista y bajista de la banda argentina Enanitos verdes. Hasta cierto punto no es erróneo pensar eso, pero la letra no va dirigida a una novia suya, sino que Marciano la compuso para su madre, a quien este llamaba “Nena” cariñosamente.

Surgió cuando corrían los primeros años de la banda mendocina y era hora de salir de la ciudad – hasta del país- para promocionarla. Así, un Marciano bastante joven tenía que despedirse de su madre para ir en busca de sus sueños. La letra es un claro reflejo de la emoción, la tristeza y el amor que los embarga a ambos por tener que decirse adiós. 

5) Libre – Nino Bravo

Recién levantado el muro de Berlín, Peter Fechter, un joven alemán de dieciocho años, decidió cruzarlo burlando la seguridad. Mientras escalaba, recibió un impacto de bala en la espalda y estuvo desangrándose durante una hora. De ninguna de las dos “Alemanias” se atrevían a ayudarlo por temor a correr la misma suerte; ni siquiera los periodistas que todo lo registraban lo socorrieron. Fue la primera y más significativa víctima.

El español Nino Bravo nos relata en Libre esta historia haciendo uso de su genio vocal, transmitiéndonos que la libertad está en cualquier parte en la que nosotros querremos que esté.

Bonustrack

De cartón piedra – Joan Manuel Serrat

¿Y qué pasa cuando las canciones se vuelven reales? Un tipo se enamora de una mujer imposible, una mujer de cartón piedra vestida de novia. En su desvarío, el sujeto cree que ella vive y le corresponde con la misma pasión que él le profesa; todos los días se sienta impasible frente a la vitrina a verla. De esto versa la letra de la canción del español Joan Manuel Serrat.

En Hermosillo, México, un hombre se sentaba a diario frente a una tienda de vestidos de novia a ver a uno de los maniquíes. Un día, mucho tiempo después, demolieron el edificio y el tipo enloqueció (más). Ya en el manicomio, no sabían cómo hacer que dejara de sufrir pues el llanto lo invadía a diario. Se cuenta que los médicos le trajeron un maniquí igual al que él solía ver en la tienda aquella y sólo entonces se tranquilizó.

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Imágenes: Capture The Uncapturable