Un año después de inventar la bombilla, en 1880, el propio Edison decoró con guirnaldas de luces eléctricas su laboratorio en Nueva Jersey, aunque realmente se atribuye a su amigo Edward H. Johnson, presidente de la compañía de Edison, el primer uso de luces eléctricas para la decoración navideña del hogar.

El primer árbol de Navidad adornado con luces eléctricas fue noticia en el año 1882. Fue el propio Johnson quien convocó a la prensa para mostrar su árbol navideño ataviado de bombillas. Varias revistas y periódicos se hicieron eco del acontecimiento. La revista Electrical World dijo que era “el árbol de Navidad más hermosos de los EE.UU.”.

En el año 1884, el New York Times publicó un artículo muy detallado sobre el árbol que la familia Jonhson tenía en su casa de Manhattan, que además de incluir luces de colores, tenía incorporado el sistema de dinamos inventado también por Edison, por lo que el árbol giraba con un movimiento regular constante, haciendo girar diferentes grupos de luces según se iba moviendo. El New York Times explicó con todo lujo de detalles en su artículo el mecanismo por el cual funcionaba este árbol navideño tan novedoso.

A pesar de lo maravillada que estaba la sociedad norteamericana de entonces y del intento por comercializarlo de la compañía de Edison, lo cierto es que los árboles de Navidad con luces eléctricas eran muy costosos, tanto por el precio de las bombillas como por la necesidad de contratar a un electricista para su colocación. Aunque las familias más adineradas sí que empezaron a incluir el alumbrado eléctrico en su decoración de Navidad, en general se siguieron utilizando velas para la iluminación de los árboles navideños. Como curiosidad,no fue hasta el año 1895 cuando la Casa Blanca instaló un árbol de Navidad iluminado con bombillas.

Un gran incendio en la ciudad de Nueva York producido en el año 1917 a causa de un árbol de Navidad iluminado con velas causó gran impresión a un adolescente llamado Albert Sadacca. Parece ser que el joven Albert convenció a su familia para que fabricaran luces de Navidad asequibles para que se volviera a producir una tragedia como aquella. Aunque la ventas fueron escasas al principio, después de unos años el uso de estas luces empezó a ser habitual, y el joven Sadacca se convirtió en el presidente de una empresa multimillonaria.

Más adelante otras empresas, como General Electrics, entraron en el negocio de las luces eléctricas navideñas. A partir de 1930, la iluminación eléctrica con bombillas de colores empezó a formar parte indispensable de la decoración de Navidad.